Un
vigilante de seguridad, grave tras electrocutarse en el aeropuerto de Corvera
- El trabajador sufrió una descarga cuando manipulaba un aparato para detectar si los pasajeros portan explosivos o sustancias estupefacientes
Fuente:
laopiniondemurcia.es - Ana Lucas - 08.06.2019
La Guardia Civil abre una investigación
Un
vigilante de seguridad del aeródromo de Corvera ha resultado herido de gravedad
al sufrir una descarga eléctrica cuando se encontraba en su puesto de trabajo,
tal y como indicaron fuentes cercanas a la investigación.
El
suceso tuvo lugar hace unos días, cuando el empleado se encontraba haciendo una
prueba en una máquina de las que detectan si los pasajeros que van a embarcar
en un avión llevan explosivos o sustancias estupefacientes, apuntan las mismas
fuentes. Estos aparatos están detrás de las cintas y de los arcos de control de
seguridad y antes de las mesas que se usan para volver a colocar los equipajes
o ponerse prendas de ropas después de que se hayan abierto las maletas o se
haya producido un cacheo a un viajero.
En un
momento dado, por razones que se están investigando, el hombre sufrió una
descarga. Fue «un calambrazo», detallan testigos presenciales, «que le entró
por un brazo y salió por el hombro». Inmediatamente, se movilizaron al lugar
sanitarios, que, tras atender al herido in situ, lo trasladaron al Virgen de la
Arrixaca de Murcia. En este mismo hospital fue intervenido quirúrgicamente, por
las heridas sufridas. En concreto, lo operaron del brazo por el cual sufrió la
descarga.
Lo
sucedido se considera un accidente laboral, por lo que se informo de ello al
Instituto de Seguridad y Salud Laboral.
La
Guardia Civil ha abierto una investigación para tratar de esclarecer quién ha
de asumir responsabilidades por el accidente. De esta manera, el Cuerpo trabaja
en confirmar si la máquina estaba defectuosa o si, como comentan compañeros del
lesionado, «no tenía toma de tierra», un extremo que ha de aclararse si es
cierto. Trabajadores del aeropuerto que prefirieron no identificarse por temor
a represalias aseguran que vienen tiempo quejándose de «la mala
infraestructura» de este lugar, que está «hecho deprisa y corriendo», lamentan.