viernes, 13 de julio de 2012

Nos podemos dar por jodidos


Como os podéis imaginar,  muchos ojos  interesados siguieron la manifestación del pasado Martes 10 de julio, frente al Museo del Prado,  en contra del recientemente firmado Convenio de Empresa de Seguriber. Y, cuando nos referimos a los muchos ojos, incluimos desde luego, a los de la presidenta de Seguriber. No en vano, tiene en nómina “lameculos” que saben  “coordinar” algún trabajito  en los que, nos consta, han ido ganando mucha experiencia, como mentir sobre las condiciones laborales de los vigilantes en la Inspección de Trabajo, quitar del medio a los delegados de comisiones  o espiar en una manifestación…Todo eso menos, cerrar puertas exitosamente!

Así las cosas, no podía ser de otra forma, este convenio nos ha dejado literalmente “a cuadros”. Se admita o no se admita abiertamente, supone para nuestro sector, una suerte de “pistoletazo de salida” para los convenios de empresa, tras el fiasco de los descuelgues salariales.


Pero, sobre todo, representa el nuevo escaparate empresarial de seguridad privada… Muy cercano al perfil de las empresas asociadas a AESPRI  ¡Dios nos pille confesados!

 Mónica de Oriol, fervorosa cristiana, presidenta de Seguriber y presidenta del Círculo de Empresarios, sabía perfectamente que, el factor R de reforma laboral, el factor T de tiempo y la Virgen del Carmen, por supuesto, jugaban  a favor de sus intereses y, por lo tanto, ¿qué sentido tenía retrasar lo inevitable y dar un respiro veraniego a su plantilla de vigilantes, en primer lugar, y al sector en su conjunto para terminar? Y, si de paso, le da un puntazo fuerte a APROSER ¿qué más se puede pedir?

Desde luego, a partir de la firma de este Convenio han proliferado interpretaciones para todos los gustos. Van desde el ámbito 1) estrictamente económico, pasando por el 2) puramente sindical hasta aterrizar en el 3) lado conspiranoico del asunto. Entremos en detalles…

1.-Desde el punto de vista económico y, aunque muchos voceras de estómago agradecido sigan insistiendo en lo contrario, la realidad nos confirma que Dña. Mónica de Oriol sacó las tijeras sin remordimientos… De hecho, el vigilante de Seguriber (y los que vengan a continuación),  a partir de este momento, notará que su bolsillo es más liviano en unos 1600 euros/anuales. Unas dos o tres mensualidades de pago de hipoteca para que nos hagamos a la idea.

Evidentemente, y sólo ya por este motivo, cobra una nueva dimensión la subrogación de puestos de trabajo. Un ejemplo, para que quede mejor ilustrado: A partir del 15 de Julio, la plantilla de vigilantes del Palacio de Congreso (una veintena), subroga a Seguriber. Estos vigilantes, que hasta hoy pertenecían a una empresa que paga según el convenio estatal como es Securitas, por obra y gracia de los avatares del destino y una subrogación, dejan de percibir la friolera de 1600 euros/anuales. Pero, hay más. En la próxima revisión anual, tanto del convenio de Seguriber, como de la licitación del contrato - donde lo único que prima, como sabéis, es el precio del servicio-, esta situación podría ir a peor…pensemos, ¿qué pasaría si la empresa entrante venga, del mismo modo, con un convenio de empresa bajo el brazo que aún contenga condiciones más leoninas?…Peligrosa espiral!

¿Qué queremos decir con todo esto? Que el problema NO es exclusivamente de la plantilla de Seguriber. El problema es de todos. Absolutamente, NADIE  ya está a salvo de los empresarios depredadores. ¿No es suficiente razón para implicarnos a fondo?

2.- Desde el punto de vista sindical, la firma de este convenio, es un escándalo en toda regla que tendrá consecuencias prácticas. O, si no, al tiempo. Habrá menos pan y menos circo, aunque el número de payasos no disminuya e intenten, ocasionalmente,  dar “alternativamente” el cante.

Aparte de eso, ¿qué queréis que os diga? De los  “representantes de los trabajadores” firmantes de este despropósito sabemos  una cosa: son los primeros de la clase en desvergüenza sindical. Y, aunque quieran vender la moto de que con la que está cayendo menos da una piedra, NO CUELA!...sepan señores, que hasta para eso, depende. Si ese guijarro hubiese tenido la fortuna de ir a parar en el mismísimo  Museo del Prado, ya estaríamos hablando de un valor cercano al de la piedra filosofal. La profesionalidad también se paga!

Y otra cosa. Coincidiendo con la llegada a Madrid de los mineros asturianos, ejemplo de dignidad y lucha, es necesario preguntarse: ¿podemos los sindicatos de clase permanecer más tiempo “pasivos” ante las agresiones que están haciendo al sector (y a los propios sindicatos) estos descerebrados  que, de tanto llenar el mondongo de chuletones y el body de prebendas y favorcillos, son capaces de vender hasta a su abuela?¿No ha llegado el momento de dar el puñetazo en la mesa y mandar urgentemente a la puta calle a todos estos “sindicaleros” de todo a cien que sólo se dedican a dar patadas en los testículos del sector?

Inevitablemente, lo que ha sucedido en el “caso de Seguriber” nos conduce a los sindicatos de clase, a la conclusión de que postergar ciertas decisiones, ir por detrás de los acontecimientos o asumir de  que la mejor manera de reconducir los problemas es no menearlos demasiados  es, claramente, suicida cuando de descolgarse del convenio estatal se trata. No caben  excusas cuando sabemos lo que sabemos: que unos cuantos “fichajes” han salido rana y que de charca en charca, nos salpican de mierda a unos cuantos.

Se dice que una mentira no se convierte en verdad aunque la repitas cien veces pero, la experiencia dicta que siempre algo queda. Por lo tanto, aclararemos  dos cosas : 1) CCOO reconoce sólo la legalidad del Convenio Estatal de Seguridad Privada y 2)  Para expresarlo gráficamente, digamos que, como en las mejores películas dramáticas, también en esta ocasión,  los interesados (incluida CCOO)  han sido los últimos en enterarse de que le habían puesto los leños en la cabeza . De hecho, hasta el lunes mismo, a un alto porcentaje de vigilantes de Seguriber, no se les había informado por parte de la representación sindical, qué es lo que se había firmado. Es decir, desde el principio se ha actuado en forma solapada.

3.- En cuanto al lado conspiranoico del tema, está demás decir que, el tiempo ha demostrado la invalidez de la teoría de la reforma laboral como generadora de empleo. Y, que en cuanto a la seguridad privada se refiere, más bien, ha sido la piedra que ha roto el escaparate haciendo añicos todo el sistema que hasta ahora conocíamos. De ahora en adelante, esto será una selva con todo el zoológico disparado por ahí… Cierto es que, el momento ha llegado antes de lo previsto, sacando los colores a los que por activa y por pasiva negaron lo que era evidente que sucedería: los grandes empresarios de seguridad privada APROSER.

Una selva, donde tal vez, debuten los primeros “sindicatos de empresas”. Y, si no, tiempo al tiempo. Es verdad que, se llega a este punto, también a resultas de la obstinada machaconería en el “ajuste” del modelo económico de Rajoy que ha propiciado la “competencia desleal” entre empresas. Pero, a estas alturas, estando como estamos de “intervenidos” cabe lamentarse ya poco de los motivos que han conducido a esta situación.

 Eso sí, cuando nos tocan el bolsillo de esta manera, lo menos que hay que exigir a los que  toman sin escrúpulos esta decisión(tanto se trate de empresarios como del gobierno) es que prediquen con el ejemplo y conviertan, de una vez por todas, lo superfluo en prescindible, lo redundante en liquidable, lo innecesario en residual. Lo dicho, este va a ser un verano bien calentito. Y no solo por las razones que cabe imaginar. Desafortunadamente.