viernes, 23 de agosto de 2013

SERRAMAR no paga y le siguen adjudicando contratos públicos

Serramar consigue un nuevo contrato público a pesar de los impagos a los vigilantes del CETI

Fuente: elfarodigital.es - 23 de Agosto de 2013    , Rebeca Alcántara

Serramar vuelve a ser la adjudicataria del servicio de vigilancia de la Residencia de Mayores del Imserso de Melilla. A pesar de los problemas de la empresa, que ha sido denunciada a la Inspección del Trabajo por el impago de nóminas a los vigilantes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), ésta ha logrado hacerse con un nuevo contrato público.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer la formalización del contrato, por el que Serramar se embolsará 211.190 euros. El criterio que ha seguido el Ministerio de Sanidad para elegirla es que su oferta económica ha sido la más ventajosa, según se explica en el BOE, ya que el presupuesto de licitación era de 230.414 euros, es decir, que con la elección de Serramar la administración ‘se ahorra’ casi 20.000 euros.

Los trabajadores del CETI acogen esta decisión con indignación. Uno de los representantes sindicales de los empleados, Dámaso García, aseguró ayer en declaraciones a El Faro que no entienden que una empresa que debe dinero a los trabajadores y que ha demostrado, no sólo en Melilla sino también en otras ciudades, que no cumple con su compromiso, vuelva a beneficiarse de un nuevo contrato público.

García aseguró que se trata de un tema que ya han tratado en varias ocasiones y que de hecho preguntaron a la Delegación del Gobierno por qué una empresa con problemas o que no es del todo solvente vuelve a ganar un concurso público. El trabajador apuntó que lo único que puede provocar este tipo de decisión es que el conflicto laboral que ellos están viviendo se repita en otros centros y con otros trabajadores.

El representante sindical apuntó, no obstante, que ya “no le extraña nada”, aunque apostilló que este tipo de situaciones, que se repiten en otras regiones y con otras empresas, no deberían de permitirse.

Hay que recordar que los trabajadores del servicio de vigilancia del CETI presentaron la semana pasada una denuncia ante la Inspección de Trabajo en la que se quejaban de que la empresa se retrasaba en el pago de los salarios y además no les entregaban las nóminas. Unos días después Serramar les ingresó el sueldo de junio en dos plazos y ayer mismo algunos de los empleados recibieron parte de los salarios de julio.

Sin embargo, los trabajadores siguen sin tener seguridad en la empresa, con la que los problemas se vienen repitiendo desde hace meses. García explicó hace unos días en este periódico que Serramar se había acostumbrado a pagarle cada dos o tres meses y apuntó que para una familia es muy complicado hacer frente a sus pagos sino recibe su salario de forma puntual.

Asimismo, indicó que era probable que en agosto volviera a repetirse la situación y los pagos se retrasasen de nuevo, con los problemas que esto conlleva para los trabajadores.

Ahora, la noticia de que Serramar se encargará de un nuevo contrato supone otro varapalo para estos trabajadores que tienen previsto reanudar sus protestas la próxima semana frente a la Delegación del Gobierno. Los empleados exigen que la empresa cumpla con su compromiso y que les pague tal y como está estipulado en sus contratos, una petición sencilla, pero que a juzgar por la situación está resultando complicada de cumplir.

Además, el mes que viene tienen previsto reunirse con la Inspección del Trabajo para intentar que la organización del Ministerio de Empleo medie en el conflicto y consiga que los trabajadores cobren en forma y en tiempo.

Los problemas de los trabajadores del CETI con la empresa no son exclusivos de Melilla. Desde Ourense y Albacete, donde Serramar también tiene la adjudicación de varios contratos, algunos trabajadores también aseguraron el mes pasado que no se les estaba pagando su dinero a tiempo. En nuestra ciudad, las primeras protestas de los vigilantes por problemas con los cobros se remontan a abril, cuando incluso pidieron la mediación de la Delegación del Gobierno en el conflicto.


Ahora esperan que la situación pueda solucionarse cuanto antes y volver a la normalidad. Habrá que esperar para comprobar si Serramar cumple con los trabajadores del CETI y si la complicada situación que éstos han vivido en los últimos meses se repite o no en los otros centros en los que la empresa es la adjudicataria